¿Ángeles en nuestro camino? ¿Por qué creer que existen?

Siempre he pensado que a lo largo de la vida encontramos personas (ángeles) que nos ayudan a superar las situaciones adversas de la vida.

Son personas diferentes, de diversas ocupaciones, con diversidad de ideologías. Son seres de gran humanidad que se entregan, independientemente de su credo o edad.

Sólo son gente dispuesta a dar sin esperar algo a cambio.

Cada vez que se presenta una situación de la cual nos cuesta salir, conectamos con gente que nos da alguna luz para lograrlo.

Los ángeles nos llevan el destino a la puerta—y a cualquier otro sitio que sea necesario. Jessi Lane Adams

Hace poco más de un año, mi vida y la de mi entorno familiar, dio un giro totalmente inesperado. Fuimos informados de que mi padre sufría de una enfermedad que lo consumiría en pocos meses. Ante tal noticia la pregunta que vino a mi mente fue: ¿cómo se lidia con esto?.

Fueron apenas minutos los que pasaron antes de que las ideas para empezar a resolver las múltiples diligencias que había que hacer, fluyeran en mi cerebro. Allí comenzó un camino difícil que aún hoy, gracias a Dios, sigo transitando. Gracias a Dios porque mi papá sigue aún entre nosotros.

Después de aquella noticia este médico, el primer ángel, muy amigo de la familia, canalizó el contacto con otro, con más recursos para tomar las acciones que ayudaran a mejorar a mi padre.

Al mencionar su apellido, poco común por cierto, supe que el segundo ángel había aparecido. Este otro doctor es el padre de tres niñas, todas ellas mis ex alumnas. ¿Qué tal? No podíamos estar en mejores manos. Además de experto, teníamos la cercanía de conocer a su familia y de contar con una auténtica estima.

Sin embargo, como no todo es perfecto, justo antes de practicarle un delicado procedimiento a mi querido paciente, el doctor tuvo un accidente doméstico que le impedía llevarlo a cabo. El momento fue complicado, miles de dudas nos inundaron. ¿Y ahora? Pronto llegó la respuesta,su compañero, su par en experticia y bondad llegó a socorrernos. Era el tercer ángel, el cual de allí en adelante tomaría el control y salvaría la vida de mi papá después de cuatro largos días de dedicación e insistencia para lograrlo. A él, así como a todos, infinitas gracias.

La magnitud de la vida es abrumadora. Los ángeles están aquí para ayudarnos a llevarla en paz por la paz. Levende Waters

Pasado este evento, había que ocuparse del monstruo que originó todo aquello. Había que recurrir a un oncólogo. Era una especie de hoyo negro, nombres iban y venían pero sin referencia certera ni cercanía alguna. Entonces, por la puerta de la habitación de la clínica apareció el cuarto ángel. En cinta, sabia, joven, cariñosa, amable, discreta y muy prudente.

Todas las virtudes anteriores las admiro mucho en ella pero la última la agradezco especialmente pues ha sabido conducir a mi papá por este camino tortuoso sin mostrar detalles y dándole al ánimo que necesita para acceder a hacer todo lo que ha recomendado.

Esta mujer, entregada a su vocación de médico, ha marcado la diferencia y ha logrado con su bondad, que mi padre se sienta confiado y seguro en sus manos.

Además, tal y como lo hablamos al principio de todo esto, ella está segura de que todos estamos a merced de la voluntad de Dios y es sólo Él quien determina hasta cuando y hasta donde llegaremos en este plano de nuestra existencia.

Son estos cuatro ángeles los que resaltan a lo largo de este tiempo. Claro, han sido los médicos que han logrado mantener estable a mi padre por mucho más tiempo del que nadie hubiera esperado.

No tienes que ser un ángel, sólo alguien que pueda dar. Patti LaBelle

No obstante, no podría contar el inmenso número de otros ángeles que de alguna u otra forma han estado presentes para hacer posible que las acciones se pongan en práctica y generen resultados favorables.

Sería injusto hacer la lista acá pues seguro faltaría alguno pero a todos ellos, a todos, gracias totales.

Han sido familiares y amigos cercanos y otros no tanto, que han estado allí para aportar dinero o cualquier recurso, para ofrecer una palabra oportuna de aliento, para rezar, para proveer el tiempo necesario para las diligencias. En fin, han sido tantas personas.

Hoy, día en que escribo este post, me encontré con uno de esos ángeles que se solidarizó conmigo y me ayudó a que mi papá pudiera acceder rápidamente a hacerse sus exámenes. Ella me miró y me dijo: “si fuera mi padre, yo habría hecho lo mismo”. Ella no hizo preguntas, sólo se conectó con mi angustia y, al entenderla, me ayudó.

Por eso, cada vez que me pasa algo como lo de hoy, pienso que hay ángeles en todo nuestro camino. No estamos solos. Van apareciendo personas que nos ayudan a salir adelante y a resolver las situaciones.

Más aún, tengo cero dudas de que Dios está en cada una de estas personas. Es Él quien nos va diciendo que ruta tomar y nos va dando la sabiduría para actuar en cada situación.

Estamos en sus manos. Cada vivencia está marcada para aprender y formarnos.

No en vano nos toca lo que nos toca. Nos hace más fuertes, nos hace más capaces, nos hace más resilientes.

Agradezco a todas esas personas que me han ayudado no sólo ahora sino a lo largo de toda mi vida. Son esas personas las que han modelado mi vida y me han hecho quien soy ahora.

A Dios infinitas gracias por la fuerza y la tenacidad con la que me ha dotado, además de la fe que me mueve cada día para pensar que todo pasa por una razón y que hay un bien mayor detrás de todo.
¿Y tu? ¿Ya has identificado a los ángeles de tus caminos? Déjanos un comentario con tu experiencia.

Emilia Montero

 

 

Categorías: VIVENCIAS

Emilia Montero

Soy hija, hermana, esposa y madre. Soy docente de vocación y formadora innata. A lo largo de años de trabajo con adolescentes y sus familias, he sido instruida para atender sus inquietudes y canalizarlas para lograr armonía en esta difícil etapa de la vida. Siempre de la mano de la actualización, la estrategia parte de ponerse en los zapatos del otro y ser empático. ¡Ánimo!

13 commentarios

Jose fernandez · septiembre 1, 2018 a las 1:38 am

Para mi tu tambien has sido mi angel en el camino gracias por ser y estar cuando te necesite solo un angel tiene tanta sensibilidad te quiero y te admiro prima bella

Meche Martinex · septiembre 1, 2018 a las 3:13 am

En que tú eres uno de mis angeles! Mil gracias querida amiga.

Esther · septiembre 2, 2018 a las 12:50 am

Mi estimada Emilia, que hermoso texto, muy identificada, hace un año pasaba mi reposo de una operación con una situación de riesgo, algo que quiso comenzar pero que gracias a Dios, no comenzó. Ángeles en mi camino? Todos los días. Tú eres uno de ellos. Hace un año encontré muchos ángeles que no pensé tener, desde Guadalupe, mis alumnas de la promo XVIII, todo aquel papá o mamá que se me acerco con una sonrisa o un abrazo, mis padres, mis hermana y mis bellas sobrinas, que me decían todo va a salir bien tía!!. Aún hoy, salgo a la calle y me consigo ángeles, ellos me cuidan, se lo pido a mi ángel de la guarda, que no me deje sola, porque me perdería. Y… ahí aparece, dándome señales para moverme. Gracias por compartir estas líneas y la bendición para tu papá y sus ángeles.

    Emilia Montero · septiembre 3, 2018 a las 5:27 pm

    Querida Esther:
    Gracias por estar siempre pendiente de apoyar.
    Dios te cuide y te bendiga también.
    Un abrazo.

Ingrid Palacios · septiembre 2, 2018 a las 2:31 pm

Querida amiga, que bellas palabras, todo lo que encuentras en tu camino, no son otra cosa que Ángeles que tú has ido sembrando en todas tus acciones. Dios te bendice por tu dedicación y cariño.

    Emilia Montero · septiembre 3, 2018 a las 5:26 pm

    Gracias amiga querida. Un abrazo!

Maritza · septiembre 4, 2018 a las 2:26 am

Claro que eres un ángel y más que eso, eres muy especial y das mucho sin esperar nada a cambio. Gracias por ser mi amiga y siempre Dios va a estar a tu lado, un gran abrazo. Por cierto creo que eres una excelente escritora, .

Aníbal · septiembre 5, 2018 a las 7:48 pm

Excelente pieza… Quisiera comenzar a bloguear como tú…

    Emilia Montero · septiembre 5, 2018 a las 8:21 pm

    Eres bienvenido!!!!

Mely Alvarez · septiembre 14, 2018 a las 4:35 am

Mija’ooo qué manera tan bonita de agradecer a cada ángel, a Dios y honrar a tu padre.
Qué fortaleza tienes. Qué inspiradora eres. Gracias por cruzarte en mi camino y recogerme como amiga. Te quiero mucho.

Andreina Barreto · septiembre 14, 2018 a las 8:25 pm

Dios y sus angeles sigan acompañandote. Te amamos emilia.

jolimar valdez · noviembre 1, 2018 a las 2:38 pm

prima querida tu relato me ha hecho llorar Dios siempre esta con nosotros aunque aveces no lo notemos se que mi tio saldra de esto y seguira siendo el hombre aguerrido que siempre ha sido un fuerte abrazo se les quiere!

    Emilia Montero · marzo 30, 2019 a las 8:46 pm

    Prima querida, mi papi ahora mi mayor ángel en el cielo. Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *